Charla · JAX 2026
Data Architecture: The New Backbone of Modern Software
Dr. Gernot Starke (INNOQ Fellow) & Dr. Simon Harrer (CEO, Entropy Data) · 7 de mayo de 2026
Una charla a dos voces en JAX 2026, en Maguncia. Gernot abre con la mirada larga: la historia del almacenamiento de datos y la tesis de que, entre 1995 y 2020, la ingeniería de software se olvidó en buena medida de los datos. Simon continúa con la solución: los Data Contracts como capa de especificación de API para datos, el Open Data Contract Standard (ODCS) y una demo en directo de un agente de IA que responde preguntas de negocio sobre productos de datos respaldados por contratos.
Grabada en directo en JAX 2026, en Maguncia. Lo que sigue es un resumen editado de la charla en español.
Preguntas del público
Una selección de las preguntas del público después de la charla.
P: ¿Cómo se hacen cumplir de verdad los contratos, sobre todo en lo relativo a la fuga de datos y a los límites de uso?
Del lado del productor puedes hacer cumplir perfectamente las garantías que ofreces: esquema, frescura, calidad. Lo difícil es hacer cumplir la parte del consumidor: «solo puedes usar estos datos para el fin X, no para el Y». Nuestra respuesta, quizá previsible, es más IA: la conducta de una IA solo la vigila bien otra IA. Un filtro puramente basado en reglas o deja pasar todo o asfixia al modelo hasta volverlo inútil. También puedes endurecerlo por clases, por ejemplo prohibiendo a la IA tocar directamente los conjuntos de datos más sensibles. Eso es limpio y basado en reglas, pero también significa que la IA no puede ayudarte con esos datos. En cualquier caso, el simple hecho de que la IA sepa que esos datos existen y dónde viven ya es un riesgo que hay que gestionar, igual que gestionamos cualquier otra tecnología de doble uso.
P: ¿Hace falta un registro central para que los contratos se puedan descubrir?
Sí. Recomendamos un marketplace de datos: un sitio central donde los consumidores pueden buscar datos y donde el acceso se solicita como parte del propio flujo. Es el equivalente a un API gateway o a un catálogo de API. Los contratos los gestionan de forma descentralizada los equipos de dominio, pero el registro tiene que ser central para que el descubrimiento funcione. Es el clásico equilibrio entre descentralización y centralización que hay que encontrar en cualquier plataforma.
P: ¿Cómo encaja esto con los contratos de servicio y con OpenAPI? ¿No describen también datos, a través de los DTO?
OpenAPI describe la forma de una sola fila: este campo es opcional, este no, quizá una expresión regular. Más allá de eso, calla. No te dice si un campo es información personal sensible, cuál es su clase de protección interna ni cómo se relaciona con otros conceptos del negocio. Que orderId en la API sea lo mismo que OID2 en una tabla de base de datos es justo el tipo de cosa que solo captura una capa semántica. Con buenos metadatos (ODCS por un lado, OpenAPI por el otro), la IA puede reconocer que ambas cosas son el mismo concepto y cruzarlas. Sin ellos, tiene que suponer, y las suposiciones suelen fallar.
P: ¿Deberíamos dejar de construir interfaces de solo lectura para sistemas externos y publicar Data Contracts en su lugar?
Un GET de REST ya es una interfaz de lectura, así que técnicamente puedes ponerle un contrato: la única premisa de un Data Contract es que se comparten datos para leerlos. La pregunta de fondo es de diseño: las API pequeñas y punto a punto, cada una hecha a medida del patrón de consulta de un consumidor, se multiplican rápido y se convierten en una carga de mantenimiento en el mundo de los datos. Lo que quieres son pocas ofertas bien diseñadas que sirvan a muchos consumidores: mentalidad de producto, uno a muchos. El mismo instinto que nos aleja de tener un microservicio por consumidor.
P: Un contrato describe el lado del productor. ¿Cómo ves por dónde fluyen realmente los datos, quién los consume y cómo se usan?
Un marketplace te lleva parte del camino: los consumidores piden acceso indicando una finalidad, y eso queda registrado. Más allá, formatos de data lineage como OpenLineage informan de cómo fluyen realmente los datos por los sistemas de aguas abajo, incluso a nivel de columna. Combina ambas cosas y podrás comprobar si tus directrices de macroarquitectura coinciden con los flujos reales: una auditoría muy potente de «lo que dijimos que hacíamos» frente a «lo que está pasando de verdad».